Marcha y bloqueos
Ritmo de la marcha, longitud del paso, giros y estrategias para los momentos en que los pies parecen pegarse al piso.
El Parkinson cambia cómo se inicia el movimiento, qué tan amplio se mantiene y qué tan estable se siente al hacerlo. La terapia trabaja directamente sobre eso: el ritmo de la marcha, la amplitud de los movimientos, el equilibrio al girar y las tareas cotidianas que empezaron a llevar más tiempo. Medimos dónde está hoy y volvemos a medir a medida que eso cambia.

La primera evaluación nos dice cuáles de estos puntos le corresponden y con qué intensidad. Si la rehabilitación no es el paso adecuado en este momento, se lo diremos.
Ritmo de la marcha, longitud del paso, giros y estrategias para los momentos en que los pies parecen pegarse al piso.
Reacciones posturales, descarga de peso y movimiento más seguro en las situaciones donde es más probable perder el equilibrio.
Iniciar el movimiento con menos esfuerzo y mantenerlo lo bastante amplio para que sea útil, ya que el Parkinson tiende a reducirlo más de lo que se percibe.
Mantener una postura más erguida y entrar y salir de sillas, camas y autos con menos esfuerzo y más seguridad.
Volumen y claridad de la voz y seguridad al tragar, cuando la fonoaudiología forma parte del plan.
Vestirse, comer, escribir a mano y las rutinas del hogar que se volvieron más lentas o difíciles.
Los objetivos siguen sus prioridades y su etapa. Este programa trabaja junto a su neurólogo; no reemplaza esa atención.
Práctica de marcha en barras paralelas y en cinta, con soporte de peso corporal disponible cuando el equilibrio todavía no es confiable.
La posturografía computarizada registra cómo responde ante superficies cambiantes: el progreso y el riesgo de caídas son números, no impresiones.
Práctica repetida de gran amplitud para alcanzar, girar, ponerse de pie y los movimientos que se reducen primero.
Trabajo de habla, voz y deglución con nuestra especialista en comunicación multilingüe cuando corresponde al plan.
La hoja de referencia de este programa incluye los siguientes sistemas. La evaluación determina cuáles, si corresponde alguno, son adecuados para usted; esta lista no es un protocolo fijo.
El pedaleo de brazos y piernas asistido por motor puede adaptarse a la capacidad de movimiento actual.
Un arnés reduce la cantidad de peso corporal que el paciente debe manejar durante la práctica de marcha asistida.
La evaluación y el entrenamiento computarizados pueden medir respuestas de equilibrio y orientar la práctica adecuada.
Una estación modular para movimiento de brazo y mano, coordinación, destreza y práctica de tareas funcionales.
El bipedestador brinda apoyo para la posición erguida cuando todavía no corresponde estar de pie de forma independiente.
El apoyo bilateral de manos puede usarse para bipedestación, transferencias, descarga de peso, pasos y práctica de marcha.
Empezamos por su diagnóstico, sus horarios de medicación y lo que cambió recientemente; después le preguntamos qué es lo que más quiere seguir haciendo.
Reservar una citaTraiga informes de neurología, horarios de medicación, precauciones e historial de terapia. El horario de la medicación influye en lo que podemos medir.
Observamos marcha, giros, equilibrio, transferencias, postura, fuerza y, cuando corresponde, habla o deglución.
El equipo explica qué disciplinas deben participar, con qué frecuencia y qué vamos a volver a medir.
No hay un único momento correcto. Muchas personas llegan cuando la marcha, el equilibrio o las tareas diarias empiezan a cambiar, pero la evaluación también es útil antes, porque nos da una referencia para comparar más adelante.
Puede afectarlo. El movimiento suele ser distinto entre dosis, así que cuéntenos su esquema y agendamos en un horario que refleje cómo funciona habitualmente.
Sí. La educación familiar puede incluir marcha y transferencias seguras, estrategias de señalización para los bloqueos, adaptación del hogar y qué hacer después de una caída.
Sí. Todo nuestro equipo de terapia tiene certificación LSVT: LSVT BIG, el protocolo de movimiento de gran amplitud, con nuestros kinesiólogos y terapeutas ocupacionales, y LSVT LOUD, el protocolo de voz, con nuestra fonoaudióloga. La certificación indica que el profesional se formó en ese protocolo; no promete un resultado determinado.
Sí. Todo el equipo clínico atiende en inglés y español, incluida la fonoaudiología.
Cuéntenos el diagnóstico, qué ha cambiado y qué es lo más importante en este momento. Le ayudaremos a coordinar la primera cita adecuada.