Movilidad y transferencias
Trabajamos en cambios de posición, seguridad en silla de ruedas, transferencias, control de tronco y preparación para bipedestación o marcha cuando corresponde.
Entrenamiento para postura, transferencias, marcha asistida, fuerza, resistencia e independencia diaria después de una lesión medular.

La rehabilitación de lesión medular requiere objetivos claros, medición funcional y coordinación entre terapia, tecnología y educación familiar. El plan se adapta al nivel de lesión, capacidad de transferencia, control postural, tono muscular, resistencia y metas de participación.
Trabajamos en cambios de posición, seguridad en silla de ruedas, transferencias, control de tronco y preparación para bipedestación o marcha cuando corresponde.
El equipo puede incorporar soporte de peso corporal, estimulación funcional, terapia en suspensión o entrenamiento de marcha en barras paralelas según la evaluación clínica.
La educación incluye cuidado de la piel, manejo de fatiga, conservación de energía, prevención de caídas y estrategias para la rutina en casa.
Familias y cuidadores reciben orientación práctica para apoyar la movilidad, la seguridad y la continuidad del programa entre visitas.

La tecnología puede apoyar bipedestación, práctica de marcha, estimulación y repetición cuando esas herramientas coinciden con la evaluación.
El soporte de peso y el equipo de marcha pueden ayudar a practicar patrones de paso más seguros.
Entrenamiento repetitivo específico por tareas combinado con estimulación eléctrica neuromuscular.
La hoja de referencia de este programa incluye los siguientes sistemas. La evaluación determina cuáles, si corresponde alguno, son adecuados para usted; esta lista no es un protocolo fijo.
La estimulación eléctrica puede coordinarse con movimientos seleccionados y práctica de tareas funcionales.
La suspensión y la resistencia graduable pueden apoyar el movimiento, el posicionamiento y el rango articular.
La estimulación eléctrica funcional se coordina con el pedaleo para practicar movimientos seleccionados de brazos o piernas.
El pedaleo de brazos y piernas asistido por motor puede adaptarse a la capacidad de movimiento actual.
Un arnés reduce la cantidad de peso corporal que el paciente debe manejar durante la práctica de marcha asistida.
La camilla puede llevar el cuerpo gradualmente hacia una posición erguida cuando la tolerancia de pie forma parte del plan.
La evaluación y el entrenamiento computarizados pueden medir respuestas de equilibrio y orientar la práctica adecuada.
Una estación modular para movimiento de brazo y mano, coordinación, destreza y práctica de tareas funcionales.
El bipedestador brinda apoyo para la posición erguida cuando todavía no corresponde estar de pie de forma independiente.
El apoyo bilateral de manos puede usarse para bipedestación, transferencias, descarga de peso, pasos y práctica de marcha.
Cuéntenos el diagnóstico, qué ha cambiado y qué es lo más importante en este momento. Le ayudaremos a coordinar la primera cita adecuada.