Cambios en marcha y equilibrio
Apoyo para inestabilidad, alteraciones de la marcha, elevación del pie, giros, transferencias y riesgo de caídas.
La EM puede afectar la marcha, el equilibrio, la fuerza, la coordinación y la resistencia de manera diferente en cada persona. Empezamos por las actividades que hoy resultan difíciles y armamos un plan práctico que considere la fatiga, los cambios de síntomas y las indicaciones médicas.

Una evaluación permite entender qué síntomas lo limitan y si la rehabilitación ambulatoria es el próximo paso adecuado.
Apoyo para inestabilidad, alteraciones de la marcha, elevación del pie, giros, transferencias y riesgo de caídas.
Actividad cuidadosamente seleccionada para fuerza, control del movimiento, uso de brazos y movilidad funcional.
Dosificación, manejo de energía y planificación de tareas que ahora son difíciles de sostener.
El plan es personalizado y se ajusta cuando cambian la fatiga, la sensibilidad al calor, los síntomas o las indicaciones médicas.
Practicar marcha, giros, transferencias y uso de ayudas cuando corresponda.
Entrenar control postural y precisión del movimiento para situaciones cotidianas.
Usar dosificación y planificación para facilitar las tareas importantes.
Trabajar actividades del hogar, autocuidado y comunidad que le importan.
La hoja de referencia de este programa incluye los siguientes sistemas. La evaluación determina cuáles, si corresponde alguno, son adecuados para usted; esta lista no es un protocolo fijo.
La estimulación eléctrica puede coordinarse con movimientos seleccionados y práctica de tareas funcionales.
La suspensión y la resistencia graduable pueden apoyar el movimiento, el posicionamiento y el rango articular.
El pedaleo de brazos y piernas asistido por motor puede adaptarse a la capacidad de movimiento actual.
Un arnés reduce la cantidad de peso corporal que el paciente debe manejar durante la práctica de marcha asistida.
La camilla puede llevar el cuerpo gradualmente hacia una posición erguida cuando la tolerancia de pie forma parte del plan.
La evaluación y el entrenamiento computarizados pueden medir respuestas de equilibrio y orientar la práctica adecuada.
Una estación modular para movimiento de brazo y mano, coordinación, destreza y práctica de tareas funcionales.
El bipedestador brinda apoyo para la posición erguida cuando todavía no corresponde estar de pie de forma independiente.
El apoyo bilateral de manos puede usarse para bipedestación, transferencias, descarga de peso, pasos y práctica de marcha.
Revisamos el diagnóstico, los síntomas actuales, cambios recientes, medicamentos, precauciones, equipos y actividades que desea mejorar o conservar.
Reservar una CitaConversamos sobre fatiga, caídas, movilidad y factores que mejoran o empeoran los síntomas.
Revisamos fuerza, equilibrio, coordinación, marcha, transferencias y tareas diarias.
Acordamos prioridades y una intensidad que respete su respuesta a la actividad.
El plan puede adaptarse a la variación de síntomas, la fatiga y su respuesta a la actividad. Informe cambios importantes en cada visita.
La fatiga puede formar parte de la evaluación. La terapia puede incluir dosificación, planificación, conservación de energía y actividad cuidadosa.
Traiga información reciente de neurología, lista de medicamentos, informes terapéuticos y el equipo de movilidad que usa.
Cuéntenos el diagnóstico, qué ha cambiado y qué es lo más importante en este momento. Le ayudaremos a coordinar la primera cita adecuada.